El ser humano es un ser social por excelencia. Así, los recursos y habilidades desarrolladas siempre encuentran su origen y destino en los otros (otros reales, otros construidos, otros individuales y otros como colectivo).
Así, el comportamiento social implica un constante devenir de prácticas, que incluyen tanto aspectos cognitivos, afectivos, sociales y morales, sobre todo en su dimensión discursiva. En sí, se plantea como meta del comportamiento social el logro, cada vez más amplio y complejo, de una autonomía más firme, en concordancia a una sólida autoafirmación del sí mismo, que paralelamente sea capaz de integrar al otro en su dimensión psíquica.
El taller que se expone a continuación se dirige a aquellas jóvenes alumnas del colegio, como instancia de reflexión y desarrollo de las habilidades personales y sociales necesarias para un ejercicio de la profesión digno y en concordancia con los valores de la Institución que los promueve.
El objetivo principal de este taller se establece en generar un espacio de discusión y escucha donde las alumnas puedan dar cuenta y puntualizar sus intereses, exponer sus recursos y sus debilidades, así como fomentar grupal e individualmente la reflexión sobre sus expectativas con respecto a sí mismas, así como también con su futuro laboral. Se intenta además potenciar elaboraciones de modalidades personales y sociales, a fin de crear un espacio donde aparezca la discusión de aquello que, normalmente, no emerge si no es a nivel grupal.
Así mismo el taller está orientado a desarrollar habilidades y tácticas necesarias para facilitar la emergencia de prácticas laborales coherentes con el espíritu de la Institución. La autoestima y autoconcepto como claves para lograr un adecuado equilibrio entre expectativas, límites personales y cooperación y solidaridad entre los miembros.

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